Simona Valli nació el 19 de junio de 1975 en Roma, Italia. Desde muy joven mostró interés por el mundo del espectáculo, lo que la llevó a formarse en interpretación y comunicación. Antes de incursionar en la industria para adultos, trabajó como modelo y actriz en producciones teatrales y televisivas. Su altura, cabello oscuro y mirada penetrante la convirtieron rápidamente en una figura reconocible dentro del cine erótico europeo.
Simona Valli debutó en el cine para adultos a mediados de la década de 1990, cuando la industria italiana vivía un momento de expansión. Su primera aparición fue en una producción local que combinaba estética cinematográfica tradicional con contenido explícito. Gracias a su naturalidad frente a la cámara y su capacidad para adaptarse a diferentes géneros, pronto captó la atención de estudios internacionales. A finales de los años 90 ya había trabajado con casas productoras de renombre en Italia, España y Alemania.
A lo largo de su carrera, Simona Valli ha participado en más de un centenar de películas, abarcando desde producciones de alto presupuesto hasta proyectos independientes. En 2003 dio un paso más allá al debutar como directora, dirigiendo varias cintas que recibieron críticas favorables por su enfoque narrativo y su cuidada fotografía. Su labor tras las cámaras le valió el respeto de colegas y la oportunidad de mentorizar a nuevas talentos dentro del sector.
El trabajo de Simona Valli ha sido reconocido en múltiples ocasiones. Entre los galardones más destacados se encuentran el Premio Ninfa a la mejor actriz en el Festival Internacional de Cine Erótico de Barcelona, así como el Venus Award en la categoría de mejor actriz europea. También ha recibido nominaciones en los AVN Awards y los Erotic Awards de Londres, consolidándose como una de las intérpretes italianas más influyentes de su generación.
Fuera de los escenarios, Simona Valli ha mantenido un perfil reservado. En entrevistas ha señalado que valora su privacidad y que considera su trabajo como una forma de expresión artística. Aunque se retiró parcialmente de la actuación a mediados de la década de 2010, sigue vinculada al medio mediante colaboraciones esporádicas y asesoramiento a nuevas productoras. Su nombre es recordado como un referente del cine erótico italiano de los años 1990 y 2000.